«Que se vuelvan a su país, vienen aquí a traernos deberes y a destrozar la educación con suspensos en matemáticas». Así de tajante se muestra Alvarito Bosch, de doce años, ante «la amenaza de los árabes» en España. Un argumento que abrazó poco después de estudiar en las clases de historia la determinante contribución de los árabes y los persas al enriquecimiento de la ciencia matemática, especialmente en el siglo octavo, con la expansión del imperio islámico.
«Seis suspensos seguidos, incluyendo dos ‘Muy deficientes’: esta es la aportación de los marroquíes a nuestro país», insiste Alvarito, añadiendo que «nadie hace nada pero los culpables del fracaso escolar y de que no vaya a tener la nueva Play 5 están aquí, entre nosotros».
Ayer por la tarde, el niño fue expulsado dos semanas del colegio después de amenazar a un compañero, al que exigió que le hiciera los deberes de matemáticas «ya que tu padre es moro y habéis sido vosotros los que nos habéis traído estos problemas de mierda».
Alvarito también está desarrollando una profunda animadversión hacia los griegos tras saber que inventaron la misma democracia que le ha impedido ser delegado de clase varios años seguidos. Sus maestros, sin embargo, creen que su apología del odio y su ejercicio del populismo afianzan ahora su liderazgo entre el alumnado, por lo que podría convertirse en el próximo delegado de clase.